El seguimiento especializado post-infarto y de la enfermedad coronaria es esencial para evitar nuevos eventos cardíacos.
Enfermedad coronaria
La cardiopatía isquémica es la enfermedad producida por la obstrucción o estrechamiento de las arterias coronarias, que son las encargadas de nutrir el músculo cardíaco. Cuando el flujo se interrumpe, se produce un infarto de miocardio; cuando es insuficiente pero no total, genera angina de pecho.
El seguimiento post-infarto o post-revascularización (angioplastia/bypass) es tan importante como el tratamiento agudo. La prevención secundaria —con medicación optimizada, control de factores de riesgo y monitoreo periódico— reduce drásticamente el riesgo de un segundo evento cardíaco.
Prueba de esfuerzo, imaging miocárdico y evaluación funcional coronaria.
Antiagregantes, estatinas, IECA/ARA-II, betabloqueantes según guías.
LDL < 55 mg/dL, presión arterial < 130/80, HbA1c < 7% en diabéticos.
Programa de prevención secundaria con educación, ejercicio y soporte.